sábado, 2 de febrero de 2008

EL CANAL

En algún lugar del sueño hay un paraje maldito Donde altos edificios deshabitados se apiñan a lo largo De un canal estrecho, sombrío y profundo, que apesta A cosas horrendas arrastradas por corrientes grasientas. Callejones con viejos muros que se tocan casi en lo alto Desembocan en calles que uno puede conocer o no, Y un pálido claro de luna arroja un brillo espectral Sobre largas hileras de ventanas, oscuras y muertas.
No se oyen ruidos de pasos, y ese sonido suave Es el del agua grasienta deslizándose Bajo puentes de piedra y por las orillas De su cauce profundo, hacia algún vago océano. Ningún ser vivo podría decir cuándo arrastró esa corriente Del mundo de arcilla su región perdida en el sueño.

No hay comentarios: